Cría y reproducción de caballos

Para los propietarios de caballos, la idea de criar a su propia yegua resulta muy atractiva, la posibilidad de tener un potro con cualidades similares a las de su madre o mejor aún, tiene muchas atracciones. Para ello ante de tomar la decisión de criar resulta esencial tener los conocimientos previos sobre el comportamiento durante la reproducción normal, lo que debe ocurrir en el parto, así como la forma en que se comporta y se desarrolla un potro recién nacido. Por esta razón, para un principiante es probablemente mejor buscar ayuda profesional para informarse sobre estos temas.
El período de gestación de una yegua es de 11 meses, aunque en ocasiones puede durar 10 meses o alargarse hasta el año. A veces son capaces de reproducirse a la temprana edad de 18 meses, sin embargo, esto ocurre muy rara vez ya que normalmente no lo logran hasta tener al menos 3 años de edad.
EMBARAZO, POTROS
Y SU CRIANZA
La mayoría de los potros nacen en la primavera, por la noche, cuando es poco probable que el rebaño esté en movimiento y la comida es abundante. Al nacer, las piernas de un potro ya tienen el 90 por ciento de la longitud que alcanzarán en su estado adulto.
Una yegua puede dar a luz en tan sólo 15 minutos, pero si alguien está mirando, ella puede detenerse y esperar hasta que el observador se vaya.
Muchos caballos jóvenes criados con fines domésticos son manejados por personas durante los primeros días de su vida para lograr que se acostumbren al tacto, al sonido y al olor de los humanos.
Sólo una hora después de nacer, un potro es capaz de ponerse de pie. Al transcurrir 2 horas, ya es capaz de correr. ¿Cuál es la mejor época del
año para la reproducción?
Las yeguas tienen una temporada de cría natural, el aumento de luz estimula los centros de los receptores en el cerebro, que a su vez desencadenan la producción de hormonas reproductivas. Estas hormonas inician la pauta de los períodos ordinarios de “calor” que caracterizan la época de cría cada primavera. Estos períodos continuarán durante todo el verano y cesarán durante el otoño.
Al aumentar artificialmente la cantidad de luz, por ejemplo mediante el uso de luces eléctricas en un establo, es posible comenzar la temporada de cría por adelantado. Esta práctica es frecuente cuando se trata de producir potros tan cerca como sea posible al 1 de enero, que es el cumpleaños oficial de todos los caballos de carrera pura sangre.
El momento ideal para que ocurra el nacimiento de un potro es entre mayo y julio, cuando hay más hierba disponible para aumentar la cantidad de leche de la yegua. Dado que el embarazo en los caballos dura 11 meses, el mejor momento para montar la yegua es de junio a agosto.
¿Con qué frecuencia una yegua se encuentra en temporada para la reproducción?
Durante la época de reproducción, desde marzo a octubre, las yeguas manifiestan períodos regulares que duran entre 4 y 6 días. Estos se repiten 14 o 16 días después del final del período anterior. De ahí que las yeguas tengan un ciclo de reproducción de alrededor de 3 semanas de duración, pudiendo presentar ciertos desajustes al inicio o final del mismo.
¿Cómo puedo saber si mi yegua está preñada?
Las yeguas, por lo general, no muestran signos de gran ampliación abdominal hasta los últimos 3 meses del embarazo, el desarrollo mamario en las yeguas primerizas es evidente en el último mes, pero en el caso de las yeguas que han tenido cría varias veces, el agranda-miento mamario puede no ser evidente hasta poco antes de parir.
¿Qué precauciones deben tomarse durante el embarazo de una yegua?
La mayor parte del desarrollo de una cría dentro del útero de su madre se produce en los últimos tres meses del embarazo. Las yeguas pueden ser montadas sin sufrir ningún riesgo durante los primeros 6 meses del período de gestación, pero después de esta fecha puede incluso provocar la pérdida de la cría que está por nacer. Además durante los últimos 3 meses se requiere comida extra, especialmente rica en proteínas, para facilitar el desarrollo fetal.
El ejercicio regular es importante para mantener a una yegua en buenas condiciones, ya que el embarazo a veces interfiere con la circulación en las patas traseras. El frío extremo no parece tener efectos adversos contra el bienestar del feto, por tanto la yegua debe salir a realizar los ejercicios de rutina, en lugar de quedarse dentro de un establo.

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