Estrategias de manejo para plantas cítricas en invierno

Para el cultivo de cítricos, uno de los pasos fundamentales representa el trasplante, y para realizar dicho trabajo se deberán preparar hoyos de 50 por 50 Los cítricos son plantas perennes que permanecen en actividad durante el período invernal, siendo este el momento en que pueden realizarse algunas labores culturales para el mantenimiento y la limpieza de las plantas.
centímetros como mínimo con una profundidad de 70 centímetros, con el suelo del pozo se realizará una mezcla en partes iguales con materia orgánica bien descompuesta (estiércol vacuno, de aves o cascarillas de coco).
El suelo ideal para plantar los cítricos debe ser francoarenoso; esto significa que debe ser bastante suelto.
Cultivo
Las plantas que serán cultivadas, en caso de provenir de macetas plásticas o también de raíces desnudas, deben ser extraídas de las bolsas y plantadas en el centro del pozo.
Es importante que la planta quede en la misma posición (altura del cuello del porta injerto sobre la superficie del suelo), para lo cual la mezcla servirá para el llenado de los hoyos en el momento de la plantación.
Una vez plantada, recibirá un primer riego a fin de poner en contacto las raíces con el suelo, y propiciar su desarrollo.
Es conveniente cubrir el suelo con restos vegetales a fin de conservar la humedad en la zona de las raíces. Limpieza del cultivo
Es muy importante eliminar las malezas que se encuentran en las proximidades de las plantas cítricas, pero cuidando de dejar alguna cobertura en el suelo. Debajo de las plantas debe mantenerse limpio y colocar una cobertura muerta para que el suelo no se seque.
Puede aprovecharse la labor de carpida para formar una palangana alrededor de la planta, realizando un aporque en los bordes, la misma será del tamaño de la copa para conservar la humedad, ya que el invierno se caracteriza por ser un periodo seco.
Podas
Se podrán realizar podas de limpieza de ramas secas y principalmente la eliminación de brotes del portainjerto (chupones). Las herramientas utilizadas para cortar las ramas (tijeras de podar y serrucho) deben ser desinfectadas con hipoclorito de sodio (20% de lavandina en agua) por inmersión a fin de evitar transmitir enfermedades con la poda. En las zonas podadas es conveniente aplicar mediante un pincel una pasta bordelesa (mezcla de cobre y cal en partes iguales) para evitar la entrada de hongos.

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