La horticultura muestra el rostro de una comunidad que trabaja

 

La quinta edición del Día de Campo Hortícola, organizado por la Asociación de Productores El Triunfo, se desarrolló en la finca del productor Teodoro Galeano, Rafael Velázquez , Juan Vicente Galeano y Evaristo Galeano , ubicada en el distrito de Minga Guazú, Alto Paraná (km 34). La actividad que tiene como enfoque poner en vitrina la experiencia de los productores a campo sobre sus trabajos diarios convocó a más de 250 persona, entre estudiantes, técnicos, autoridades, productores de las zonas aledañas y otros que se trasladaron desde el departamento de San Pedro, interesados en adquirir conocimientos para aplicar en su campo.

                El paseo temático estratégicamente preparado tuvo su inicio con la preparación de las plántulas, sean estas en vasos, almácigos y algunos cuidados que el horticultor debe tener a la hora de preparar sus mudas.              Posteriormente, los visitantes se trasladaron a la estación donde tuvieron una pequeña charla de expertos, bajo un eje temático centrado en la retroalimentación de los microorganismos benéficos y su importancia de seguir multiplicando para lograr un suelo rico de descomponedores favorables. Además de los diversos manejos bajo invernadero de los distintos cultivos mismo fuera de época del mismo.

TECNIFICAR TODAS LAS FINCAS

“Esta es la manera de transferir nuestros conocimientos como un ente organizado a otros quienes están también en el rubro hortícola y para quienes están pensando en incursionar en esto, que una práctica como cualquier otros cultivos que tienen sus manejos adecuados y técnicas para lograr una buena cosecha”, explicó el anfitrión Teodoro Galeano.

                También detalló sobre otros proyectos, cuyo objetivo es conseguir más posibilidades de acceder por parte del Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG) la tecnificación de las parcelas productivas de los más de 50 socios que conforman la Asociación de Productores El Triunfo.

                “Una de las bases fundamentales del arraigo es la posibilidad de trabajar la tierra con la que contamos. Los hijos si tienen la posibilidad y ven que se puede trabajar y seguir en el campo no irían a las grandes ciudades, a veces sin ni saber qué hacer y para llegar a esto aquí estamos varios quienes aún no contamos con la posibilidad de instalar una producción bajo ambiente protegido, invernadero, y otros que ni media sobra tienen.

                Bien sabemos que estos pro-ductores, la última helada le trajo una considerable pérdida y para salvaguardar entablamos una mesa de diálogo con el MAG para ver cuáles son las posibilidades de parte de ellos de proveernos los invernaderos para seguir produciendo alimentos para la población, no solo estacionales sino para todo el año”, reclamó el horticultor. PRODUCTOS

Durante el recorrido se pudo apreciar variedades de cultivos que están siendo producidas bajo estructura de cobertura que demuestran un buen estado y que muy pronto podrían ser comercializadas, como tomate, locote, berenjena, chaucha, zapallito de tronco y otros cultivos estivales, que son imposible producir al aire libre en época invernal.

                En la estación 3, la charla estuvo centrada en las diferentes prácticas y cuidados que deberían de ser tenidos muy en cuenta para lograr una agricultura sostenible, donde el Ing. Agr. Julio Karajallo, especialistas en nutrición de suelo y plantas, acompañado de otros componente del equipo técnico de la Dirección de Extensión Agraria (DEAg,) hizo énfasis en las correcciones del suelo tras cada cosecha, donde normalmente, según la mayoría de los análisis de suelos, demuestran un suelo ácida, que para lo cual se debe aplicar la dosis recomendada por experto de la cal agrícola y así cortar la dominancia de los metales pesados, como el aluminio para regular el PH del suelo hacia su punto neutro posible.

MACRO Y MICRONUTRIENTES

El profesional destacó la importancia del uso de los macro y micronutrientes. “La mayoría de las veces se realiza en la preparación del suelo el NPK con una dosis y esa misma dosis es aplicada nuevamente en la cobertura y no hacen el uso del micronutriente, vía suelo ni foliar; claro, con la incorporación de la materia orgánica, a través del estiércol, sea gallinaza o vacuno, se equilibra un poco la falta de los micronutrientes, pero aun así se debe tener interés en agregar los micronutrientes”, resaltó.   

Además, demostraron sobre los logros que se pueden obtener con el cultivo de algunas especies asociadas, como las oleaginosas y gramíneas para cobertura verde y fijación de nitrógeno; en el caso de las oleaginosas y la gramíneas ofrecen como ventajas la incorporación de materia orgánica en el largo plazo, reduce la temperatura del suelo, reduce la erosión, reciclaje de nutrientes mediante la producción de materia fresca, mejora las condiciones del suelo, aumenta la humedad en el suelo, entre otros beneficios.

                En el penúltimo stand, los técnicos detallaron sobre las buenas prácticas en la utilización en tiempo y dosis correcta de las diferentes formulaciones de fertilizantes que serán aplicados en la preparación de base y cobertura.

USO DE GALLINAZA

Ya al término del recorrido por el campo, el estudiante de la carrera de Agronomía y productor local, Marcial Galeano Robles, presentó su trabajo de tesis, preparado bajo la metodología de investigación completamente al azar, utilizando como único nutriente para el cultivo de repollo la gallinaza. El universitario demostró varios beneficios con las diferentes dosis aplicadas, obteniendo mejores resultados en la parcela aplicada un kilo de gallinaza por hoyo, donde cosechó frutos con promedio de 1,290 kg., en comparación con otros que tuvieron dosis más baja del abono orgánico.

                “Siempre escuchamos que la gallinaza es buena, pero no teníamos acceso a trabajos de investigación que nos expliquen cuáles son los beneficios y en estas parcelas obtuvimos diferentes resultados, donde la comparación se realizó entre la parcela que no contenía ningún nutriente aplicado, gallinaza en este caso, y el otro que tenía 1.000 gramos, teniendo este último el mejor resultado en cosecha que supero al primero a un kilo más por planta”, enfatizó.

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