Sin productos fitosanitarios, la producción mundial caería un 40%

 

 Los plaguicidas, también llamados fitosanitarios, son productos destinados a la protección de los cultivos en contra de las plagas que los atacan, son insumos que previenen, repelen o controlan cualquier plaga de origen animal o vegetal durante la producción, almacenamiento, transporte y distribución de productos agrícolas. Su acción permite el adecuado desarrollo sanitario de los vegetales que se producen con fines alimenticios  o industriales.

   Son sustancias químicas diseñadas para proteger a los cultivos de plagas, malezas y enfermedades. Contribuyen así a la producción de alimentos sanos y abundantes. Los productos fitosanitarios aseguran una producción agrícola suficiente para una población en aumento. Sin ellos la producción mundial de frutas y vegetales, forrajes y fibras caería entre 30 y 40% por la acción de plagas, malezas y enfermedades.

    Dicho de otra manera, sin los productos fitosanitarios, se debería duplicar la superficie destinada a la agricultura para obtener la misma cantidad de pro-ductos cosechados para la alimentación. Una mayor producción agrícola se traduce en una reducción de costos para el consumidor final y por lo tanto en mayor acceso a los alimentos por parte de la población mundial.

   La obtención de un fitosanitario representa un proceso de elevada complejidad, que comienza con el hallazgo de una molécula con las características deseadas, a partir del análisis y ensayo químico informático de unas 140.000 moléculas iniciales. De todas ellas, solo unas pocas completaran el ciclo, y una sola culmina en el exitoso lanzamiento comercial. Este ciclo tiene una extensión de diez años. Es decir, un fitosanitario que se lance al mercado en el año 2.000, comenzó su proceso de desarrollo en 1.990. Parte fundamental de la investigación son los estudios toxicológicos y eco toxicológicos del producto. Los trabajos se dividen en dos grandes áreas Investigación y Desarrollo. Son más de 120 ensayos, estudios y evaluaciones que analizan el comportamiento del producto desde la perspectiva agrícola, ambiental y de salud.

    Así, se analiza el metabolismo del producto en el vegetal, la magnitud de los residuos del mismo en alimentos, su efecto en mamíferos alimentados a largo plazo con los mismos, su efecto sobre insectos benéficos, sobre los microorganismos del suelo y lombrices, su persistencia y vías de eliminación en el ambiente, su acción sobre algas, peces y organismos acuáticos, y su impacto en aves y animales silvestres.

     Los estudios de eficacia sobre la maleza o plaga objetivo, involucran extensos estudios realizados en diversas zonas ecológicas del país y del mundo. La meta: obtener un producto de alta eficacia, selectivo en su acción sobre la plaga o maleza a la que se está destinando, y de alta seguridad para el ser humano y el ambiente.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *