Forraje y su relación  proteica de rumiantes 

 

   Por varias décadas se ha aceptado que en la producción animal, la nutrición en rumiantes, se refleja en  la condición corporal del animal y es atribuida al con-sumo de energía, el consumo y el tipo de proteína demostrando tener una influencia en las respuestas productivas y reproductivas de los animales.

    Los forrajes presentan los siguientes compuestos nitrogenados: 1) Compuestos solubles, principalmente aminoácidos libres, amidas, nitratos, aminas y ácidos nucleicos, 2) Compuestos no degradables en el rumen pero digestibles en el intestino, 3) Compuestos insolubles pero degradables en el rumen, principalmente nitrógeno proteico, 4) Compuestos nitrogenados indigestibles ligados a la lignina.

   La proporción de cada una de estas fracciones depende de la variedad, estacionalidad, entre otros factores. 

   La proteína cruda de los forrajes se divide en proteína verdadera y nitrógeno no proteico (NNP); la proteína verdadera de los forrajes constituye del 60 % al 80 % del nitrógeno total, el resto está conformado por el NNP soluble y por pequeñas cantidades de nitrógeno lignificado.

   La proteína cruda es uno de los componentes más variable en las pasturas, los factores que inciden sobre el valor nutritivo modificarán notoria-mente el contenido de proteína.

    Las proteínas foliares se concentran principalmente en los cloroplastos, a su vez el 40 % de estas proteínas cloroplásticas están constituidas en su mayo-ría por la fracción 1 ó ribulosa 1- 5 difosfato carboxilasa.

  Los constituyentes no proteicos representan de un 20 a un 35 % del nitrógeno total.

    El valor nutritivo de las pasturas, se puede medir como la capacidad para aportar los nutrientes requeridos por el animal.

   En condiciones de pastoreo las pasturas aportan todos los nutrientes que el animal necesita, aunque debido a su producción estacional marcada, existen momentos durante el año en que los animales no ven cubiertos sus requerimientos.

    Pero si las demandas son mayores, las proteínas, carbohidratos solubles y minerales de las pasturas se tornan limitantes, ya sea en cantidad como en el balance de los nutrientes aportados.

     Contenido de proteína y digestibilidad El contenido de proteína cruda de las gramíneas puede variar entre 3% en una gramínea tropical y muy madura hasta más de 30% en una pastura de clima templado.

     En términos generales, el contenido de pared celular está inversamente relacionado con el contenido de proteína, el contenido de celulosa suele ser de 20 a 30% de la materia seca, en tanto que las hemicelulosas pueden variar entre 10 y 30 %.

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