Almacenamiento de los granos secos y fríos

   

  La producción de semillas y granos de calidad requiere condiciones de almacenamiento apropiadas para mantener sus atributos fisiológicos y sanitarios. La refrigeración artificial ayuda a evitar pérdidas y ganar en calidad, en tiempos reducidos y a costos razonables. 

    Los entendidos en la materia sostienen que hay que evaluar la calidad del grano y los parámetros específicos de conservación: cuál es la temperatura y la humedad que tiene.

    Ambos aspectos son importantes debido a que pueden favorecer el desarrollo de hongos, bacterias, ácaros e insectos en el almacenamiento.

      En algunos casos, como en trigo, soja y maíz, la cosecha se realiza de noviembre a marzo con temperaturas que pueden superar los 30 grados centígrados, valores que resultan inadecuados para lograr una buena conservación.

    Para el maíz, por ejemplo, cuando la temperatura de los granos disminuye de 25 a 15 grados y se mantienen a una humedad estable, el período de conservación segura se refrigeración artificial es una alternativa, de costos razonables y que reduce la temperatura en el grano en un período de tiempo conveniente.

     Esta tecnología permite enfriar el aire ambiente y utilizarlo para atravesar la masa de granos. Así se reducen valores de temperatura sin modificar el contenido de humedad.

    Los principales enemigos dentro del silo son los microorganismos y los hongos que, al aumentar la humedad del aire que rodea al grano, encuentran el ambiente ideal para su desarrollo.

   Para evitarlos, el principio básico es que, al iniciar el almacena-miento, la semilla tiene que estar limpia, seca y libre de patógenos e insecto.

     Para evitar o minimizar la aparición de insectos, la temperatura se debe mantener por debajo de los 17º grados.

Con tecnología de enfriamiento se minimizan los riesgos de deterioro.   Consiste en el empleo de equipos frigoríficos para acondicionar artificialmente el aire ambiente y, por lo tanto, los granos almacenados..

   Al ser portátiles, estos equipos permiten su desplazamiento dentro de la planta de acopio y su forma de conexión es muy sencilla: la más habitual es, luego de retirar los aireadores instalados en el silo, colocar en su rem-plazo el conducto proveniente del equipo de frío.

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